La evolución de los seres, incluido el ser humano, se ha explicado a través de diversas teorías evolutivas, entre las que destacan las propuestas de Jean‑Baptiste Lamarck y Charles Darwin. Estas teorías intentan describir cómo ha cambiado la humanidad a lo largo del tiempo.
Lamarck (1744‑1829)
Lamarck, científico francés, formuló tres ideas clave sobre la evolución humana:
- Influencia del medio ambiente: el entorno modifica la forma de plantas y animales. Por ejemplo, un árbol que sufre vientos constantes se inclina en la dirección del viento, y un animal que vive en el Ártico desarrolla pelaje más denso para afrontar el frío.
- Uso y desuso de los órganos: el uso frecuente fortalece y hace crecer un órgano, mientras que la falta de uso lo debilita y puede provocar su desaparición. Así, el herrero tiene brazos fuertes y la bailarina unas piernas muy desarrolladas.
- Transmisión de rasgos adquiridos: las características obtenidas durante la vida se heredan. Lamarck explicó, por ejemplo, que las jirafas alargaron su cuello para alcanzar las hojas más altas y que sus descendientes heredaron esa adaptación.
Charles Darwin (1809‑1882)
Darwin, naturalista inglés, realizó un extenso viaje alrededor del mundo estudiando flora y fauna, lo que le llevó a publicar numerosos trabajos, entre ellos El origen de las especies (1859). En esta obra expuso la teoría de la evolución basada en dos principios fundamentales: la selección natural y la variabilidad de las especies.
Selección natural
Solo los individuos más fuertes, aptos y mejor adaptados sobreviven y se reproducen; los demás mueren o son eliminados porque no logran competir. Darwin tomó esta idea del economista inglés Thomas Malthus, quien argumentó que la tasa de natalidad supera la capacidad de soporte del planeta, creando una lucha constante por la supervivencia.
Variabilidad de las especies
Dentro de una especie existen numerosos individuos similares pero no idénticos. Las variaciones favorables aumentan las probabilidades de supervivencia y de producir descendencia, impulsando el proceso evolutivo.