Al inicio de la Edad Moderna (segunda mitad del siglo XV y comienzos del XVI), el panorama de los países orientales era diverso. India estaba bajo la influencia de los mongoles y formaba parte del gran Imperio mogol. Turquía, tras la conquista de Constantinopla en 1453, expandió su dominio a Serbia (1454), partes de Grecia, Atenas, Otranto y varias islas del Egeo. En China, la dinastía mongólica de los Ming gobernaba desde 1368 hasta 1644.
Turquía
Los turcos, originarios de Asia Central, pertenecían al llamado «rango amarillo» de las razas. Después de tomar Constantinopla, el sultán Mehmed II (Mohammet II) consolidó un imperio que durante más de un siglo infundió temor en Europa.
Conquistas en Europa y Asia
En treinta años, Mehmed II había incorporado Serbia, partes de Grecia, Atenas, Otranto y varias islas del Egeo. Sus sucesores, Selim I y Suleimán el Magnífico, añadieron Mesopotamia, Siria, Egipto, Hungría y amenazaron Viena.
Durante la Edad Media, los turcos se dividían en tres grandes grupos:
- Los turcos aguchos, residentes en Turquestán y responsables de expediciones devastadoras hacia el este y el oeste.
- Los turcos selyúcidas, que establecieron un imperio en Siria y atacaron los lugares sagrados de Jerusalén, provocando las cruzadas.
- Los otomanos, que vencieron a los selyúcidas, tomaron Constantinopla y dominaron Asia Menor.
Al comienzo de la Edad Moderna, estos pueblos protagonizaron tres hechos relevantes:
- Los selyúcidas invadieron costas de África del Norte en 1518, capturando Túnez y Argel. Sus flotas de galeras transportaban esclavos, hasta que Felipe II de España los derrotó en la batalla de Lepanto.
- Los otomanos continuaron la expansión en los Balcanes, sometiendo Hungría, Bulgaria, Rumanía, la Morea y parte de Austria, creando un imperio dividido entre Turquía asiática y europea. Entre sus sultanes más destacados están:
- Mehmed II (1481), que inició la conquista del sureste europeo y planeó invadir Italia antes de morir repentinamente.
- Bayezid II, que heredó el trono tras una lucha fratricida y gobernó con moderación, aunque sus hijos lo desafiaron.
- Selim I, llamado "el Terrible", que expandió el imperio hacia el este, derrotó a los persas, aniquiló al ejército mameluco en Egipto y se proclamó califa.
- Suleimán I el Magnífico, el más famoso de los sultanes, gran estadista que organizó el imperio y lo llevó a su máximo esplendor, aunque sus campañas contra Europa (Hungría, Viena) terminaron sin lograr la conquista definitiva.
- Los otomanos impidieron el comercio del Oriente con Europa, cerrando muchas rutas tradicionales.
Esplendor otomano
El apogeo del imperio bajo Suleimán se debió a:
- Las extraordinarias habilidades militares y administrativas de sus sultanes.
- El fanatismo religioso que motivó guerras santas contra los no musulmanes.
- Un ejército permanente compuesto por infantería (los jenízaros, reclutados jóvenes extranjeros), una numerosa caballería (los sipahis) y artillería de origen europeo.
La fragmentación de los reinos cristianos europeos facilitó sus victorias.
Declive del imperio
El declive comenzó con la derrota de la flota otomana en la batalla de Lepanto (1571) y se acentuó durante el siglo XVII.
India
El pueblo hindú, históricamente pacífico, nunca emprendió guerras de conquista ni conflictos religiosos internos significativos. A lo largo de los siglos, fue invadido por persas, griegos, árabes, mongoles y, finalmente, por los británicos, siempre mostrando una notable resiliencia.
Pequeños reinos
Antes de la Edad Moderna, la India estaba fragmentada en numerosos reinos. La invasión de Tamerlán en 1398, que tomó Delhi, permitió que estados como Bengala, Jaunpur, Malwa y Gujarat recuperaran su independencia del Sultanato de Delhi.
Renacimiento del Sultanato de Delhi
En 1414, el capitán mongol Khizr Khan tomó el control del Sultanato, proclamándose descendiente directo de Mahoma. Sus sucesores intentaron restablecer la autoridad sobre los territorios disgregados. En 1451, el guerrero de origen turco Lodi logró instalarse en Delhi y reconquistó Punjab.
Conquista por los timúridas
El caos continuó hasta la llegada de Babur, descendiente de Tamerlán y Genghis Khan, quien en 1525 derrotó al Sultanato de Delhi y fundó la dinastía mogol.
Los tres monarcas mogoles más relevantes de este período fueron:
- Babur (1483‑1530), fundador de la dinastía.
- Akbar (1542‑1605), promotor del comercio, las artes y la tolerancia religiosa.
- Aurangzeb (1658‑1707), quien, a pesar de su dureza, impulsó la administración y las artes, llevando al imperio a su mayor esplendor.
Tras su declive, la India quedó dividida en principados feudales, lo que facilitó la colonización portuguesa a partir de 1493.
China
En la época moderna, China comprendía principalmente la región oriental del actual territorio. Rodeada por pueblos guerreros –mongoles, manchúes, hunos y turcos–, el emperador Zhu Di (también conocido como Tsin‑Chi‑Hoang‑Ti) ordenó la construcción de la Gran Muralla, una fortificación de 2 500 km que sirvió durante siglos para frenar invasiones del norte.
Sin embargo, los mongoles lograron romper la muralla en 1215 y tomaron la capital, Beijing, sometiendo a China bajo su dominio.
Los mongoles, bajo el liderazgo de Tamerlán, lanzaron tres grandes expediciones:
- Conquista de la India, donde posteriormente surgió el Imperio mogol (1526).
- Conquista de Persia, destruyendo el califato de Bagdad.
- Invasión del sur de Rusia, conocida como la Horda de Oro, que devastó Hungría y los Balcanes y fue finalmente derrotada en 1840 por el zar Iván el Terrible.
Dinastía Ming
La dinastía Ming, de origen mongólico, gobernó China de 1368 a 1644. Durante la primera mitad del siglo XV, el emperador Yongle trasladó la capital de Nankín a Pekín para reforzar la defensa contra los restos mongoles. Otros gobernantes como Hongxi, Zhengtong y Tianshun mantuvieron el control interno y repulsaron a los tártaros del este.
El más famoso gobernante mongol de China fue Kublai Khan (1259‑1294), cuyo corte combinaba nobles progresistas y asesores prudentes, y cuya ciudad capital fue famosa por su belleza.
Marco Polo y los contactos euroasiáticos
El relato de Marco Polo, hijo de los comerciantes venecianos Nicolás y Maffeo Polo, despertó el interés europeo por Asia. Tras su estancia en la corte de Kublai Khan, Polo escribió un famoso libro de viajes que impulsó el comercio y la exploración.
Rutas comerciales entre Asia y Europa
El intercambio se realizaba principalmente por tres rutas:
Ruta de la Seda
Desde China, pasando por Pamir, Samarcanda, el Mar Caspio y el Mar Negro.
Ruta del Indo‑Mesopotamia
Desde la India, a través de Mesopotamia, el Mar Negro y el Mediterráneo.
Ruta del Océano Índico
Desde China, bordeando Asia, por el Mar Rojo o el Golfo Pérsico, hasta el Mediterráneo.
Estos caminos transportaban seda, perlas, porcelana, maderas finas, incienso, benjuí y especias (clavo, pimienta, canela, nuez moscada). El café llegó a Europa desde Java por los holandeses, y el té se introdujo tras la expedición de Vasco da Gama (1498).
Decadencia y llegada de los europeos
En los siglos posteriores, China entró en un periodo de declive, mientras los portugueses, como Jorge Alvares (1514) y Rafael Perestrello (1515), fueron los primeros europeos en pisar su territorio, llegando a Guangzhou.