Historia antigua

Estudio revela que los filisteos, antes desconocidos, probablemente eran de origen griego

Estudio revela que los filisteos, antes desconocidos, probablemente eran de origen griego

¿Era Goliat de origen griego?

Un nuevo estudio internacional de genética sugiere que podría ser así, al concluir que los filisteos —los mayores rivales de los israelitas en la Biblia— descendían de personas que llegaron a la región de Palestina desde el Egeo, el sur de Europa y el Mediterráneo al inicio de la Edad del Hierro. La genética confirma ahora la evidencia arqueológica que ya apuntaba a una migración desde el Egeo, una hipótesis que hasta ahora no contaba con consenso.

El estudio comparativo de ADN

Por primera vez se comparó ADN moderno y antiguo de diez individuos que vivieron entre 3 600 y 2 800 años atrás en la antigua ciudad costera de Ascalón, cerca de la frontera sur de Israel con la Franja de Gaza. Los restos, descubiertos por arqueólogos israelíes en 2016, proporcionan nuevas pistas sobre el origen de los filisteos, un tema cargado de implicaciones científicas y políticas.

Metodología y hallazgos

El proyecto, liderado por la arqueogenetista israelí Michal Feldman del Instituto Max Planck de Historia Humana en Jena, y publicado en Science Advances, encontró pruebas genéticas sólidas de que los ancestros de los filisteos migraron al Oriente Próximo desde el oeste y, con el paso de los siglos, su ADN se mezcló progresivamente con el de la población local.

Contexto histórico

Los filisteos —entre los que se cuenta Goliat, rival de David, y Dalila, que cortó el pelo a Sansón— son conocidos en la Biblia como los principales enemigos de Israel. Los textos antiguos apenas los describen, salvo una referencia posterior a “Capthor”, nombre de la Edad del Bronce para Creta. Hace un siglo, egiptólogos hallaron en jeroglíficos del siglo XII a.C. menciones a un pueblo (probablemente los filisteos) que llegó desde “las islas”, invadiendo Chipre y las costas de la actual Turquía meridional, Siria y Líbano, con Egipto como objetivo final.

Investigaciones arqueológicas previas

Entre 1985 y 2016 la misión Leon Levy, del Museo Semítico de Harvard, estudió los orígenes filisteos en Ascalón, una de las cinco ciudades “filisteas” citadas en la Biblia. El arqueólogo Daniel Master, director de la expedición y participante del nuevo estudio genético, observó cambios significativos en el siglo XII a.C., como la aparición de cerámica de estilo griego, que atribuyó a la llegada de los filisteos. Sin embargo, varios especialistas rechazaron la idea de un movimiento masivo de población, proponiendo que se trataba de una adopción local de costumbres micénicas y egeas a través del comercio.

Conclusiones del nuevo estudio

El análisis genético, culminación de más de 30 años de investigaciones, confirma que los filisteos llegaron en masa al Levante meridional por mar durante la transición entre la Edad del Bronce y la del Hierro (siglo XII a.C.), un periodo turbulento en el Mediterráneo oriental marcado por la destrucción de ciudades y el colapso de imperios.

Feldman sugiere un origen en el sur de Europa, posiblemente vinculado a los llamados “Pueblos del Mar”. Sin embargo, enfatiza que se necesita un muestreo mayor para identificar con precisión las poblaciones mediterráneas progenitoras. Según New Scientist, ella considera muy probable que su origen sea griego. El ADN filisteo muestra entre un 25 % y un 70 % de similitud con esqueletos antiguos de Creta, y también guarda parentesco con poblaciones de la península ibérica y Cerdeña.

Rápida asimilación genética

Curiosamente, en apenas dos siglos la huella genética filistea se había diluido tanto por el mestizaje que prácticamente desapareció. Aunque los israelitas los siguieron considerando enemigos, su ADN ya era predominantemente levantino, habiendo perdido casi todo rastro de origen griego. “Probablemente todos los inmigrantes se casaron con la población local, hasta que esa ascendencia extranjera se desvaneció en el ADN”, explica Feldman.

Perspectivas futuras

“Al combinar los datos genéticos y arqueológicos, se refuerza la visión de que hubo migración desde áreas que hoy llamamos Grecia y la Turquía occidental”, afirma Christoph Bachuber de la Universidad de Oxford.

Fuente: APE‑ME