Göbekli Tepe: el templo más antiguo descubierto
Göbekli Tepe se considera el lugar de culto más antiguo conocido, datado en el décimo milenio a.C. y enterrado deliberadamente alrededor del 8000 a.C.
Su importancia radica en que fue construido antes de que comenzara la sedentarización, por cazadores‑recolectores, lo que lo convierte en uno de los yacimientos arqueológicos más relevantes de la historia.
Ubicación
El sitio se sitúa al noreste de la ciudad turca de Şanlıurfa (antigua Edessa), cerca de la frontera siria, en una colina del sureste de Turquía.
Nuevo estudio del Instituto Alemán de Arqueología
Un equipo de arqueólogos del Instituto Alemán de Arqueología publicó recientemente el estudio Cereal Processing at Early Neolithic Göbekli Tepe, southeastern Turkey, en el que analizan el procesamiento de cereales y su papel en el Neolítico temprano (X‑IX milenio a.C.).
Abundancia de herramientas alimentarias
El trabajo destaca la sorprendente cantidad de utensilios vinculados a la alimentación: más de 7 000 láminas de molienda, cuencos, piedras de mano y morteros, que hasta ahora no habían sido estudiados en detalle.
Producción estandarizada y eficiente
Mediante análisis formales, experimentales y macro‑ y microscópicos, los investigadores demostraron que los habitantes de Göbekli Tepe fabricaban herramientas de molienda estandarizadas y eficaces, mayormente destinadas al procesamiento de cereales. El estudio de fitolitos confirmó la presencia masiva de cereales, compensando la escasa conservación de restos carbonizados.
Organización del trabajo y festivales estacionales
El estudio señala que «la organización del trabajo y el suministro de alimentos siempre ha sido un tema central en la investigación de Göbekli Tepe, ya que la construcción y el mantenimiento de la arquitectura monumental requerían una considerable mano de obra». El análisis de las herramientas reveló una relación entre la preparación de alimentos y los edificios rectangulares de la segunda fase constructiva, que rodean los círculos centrales.
Los autores hallaron evidencia de un amplio procesamiento de alimentos vegetales y datos arqueozoológicos que indican una caza intensiva de gacelas entre mediados del verano y el otoño. Al no encontrarse grandes depósitos de almacenamiento, interpretan que la producción de alimentos estaba destinada al consumo inmediato.
Estos picos de actividad estacional se interpretan como pruebas de la organización de grandes festivales vinculados a la obra de construcción. La combinación de restos animales y vegetales respalda la hipótesis de que, en verano y otoño, se celebraban reuniones masivas con el objetivo de atraer trabajadores para la edificación del complejo.