Introducción
El reinado de 54 años del faraón Thutmosis III comenzó bajo la regencia de Hatshepsut, su tía y madrastra, conocida como la primera mujer faraón de la historia. Hija de Thutmosis I y su Gran Esposa Real, fue educada para ejercer el poder.
Nombre divino y precedentes femeninos
En los monumentos Hatshepsut se describe como una esposa divina. Tras su nombre aparece el prenombre Maatkara, que significa "Hatshepsut, la primera de los nobles, la verdad‑justicia es el alma del sol". Al proclamarse faraón, su único modelo femenino anterior fue Sobekneferu (también conocida como Nefrusobek), hija de Amenemhat III, quien gobernó al final de la duodécima dinastía.
Familia y sucesión
La hija mayor de Hatshepsut fue Neferura. Se casó con Thutmosis II, medio hermano de Hatshepsut, y posteriormente con Thutmosis III, a quien Hatshepsut había nombrado regente mientras él aún era menor. Neferura falleció joven, lo que dejó una profunda herida en la dinastía.
Obras arquitectónicas
Como gobernante, Hatshepsut impulsó importantes proyectos de construcción. Amplió y embelleció templos ya iniciados por Thutmosis I y II, como Kom Ombo, Hierakompolis y Elefantina. Su mayor legado arquitectónico se encuentra en Tebas, donde el complejo de Karnak creció notablemente bajo su supervisión.
Tumbas y restos funerarios
Inicialmente Hatshepsut fue enterrada en el Valle de los Reyes, en la tumba KV20, originalmente destinada a Thutmosis I. La tumba fue ampliada y adaptada para que la reina pudiera descansar junto a su padre.
Durante el reinado de Thutmosis III, sus restos fueron trasladados a la tumba KV38, mientras que la momia pudo haber sido reubicada en KV60, cumpliendo su deseo de estar al lado de su progenitor.
En la necrópolis de Deir el‑Bahrí, la cámara secreta DB320 (la "caché real") reveló más de 50 momias y objetos funerarios, entre ellos los ajuares de Hatshepsut, incluyendo una caja para vasos canópicos.
La identificación de su momia se logró en 2007 cuando el arqueólogo Zahi Hawass comparó un molar encontrado en DB320 con la dentadura de la momia hallada en KV60, confirmando su autenticidad.
Damnatio Memoriae y su legado
Tras su muerte –probablemente por causas naturales relacionadas con una pomada cutánea carcinogénica– Hatshepsut sufrió una damnatio memoriae: la mayoría de sus monumentos fueron destruidos o borrados, incluso su obelisco de Karnak (más de 29 m y 323 toneladas) perdió el nombre. El responsable exacto sigue siendo objeto de debate: ¿Thutmosis III, que vio usurpar su trono durante más de veinte años, o su hijo Amenhotep II, que podría haber querido eliminar la influencia de la "Gran Esposa Real"?
Lo que es indiscutible es que, pese a los intentos de borrado, la documentación y los hallazgos arqueológicos siguen siendo abundantes, permitiéndonos conocer su historia.
Curiosidad astronómica
En 1960, los astrónomos holandeses Van Houten y el estadounidense Tom Gehrels descubrieron un asteroide del cinturón principal que gira cada 9 horas. Lo nombraron 2436 Hatshepsut (también catalogado como 6066 P‑L 1963 DL 1978 YA1) en honor a la poderosa soberana del siglo XVIII.
Este gesto refleja la fascinación que la figura de Hatshepsut sigue despertando, al igual que otros nombres de asteroides como 2435 Horemheb o 2663 Miltiades.
Bibliografía
- The Complete Valley of the Kings: Tombs and Treasures of Egypt's Greatest Pharaohs (Richard H. Wilkinson, Nicholas Reeves), pp. 75, 91‑103.
- The Oxford Guide to Ancient Egypt (Ian Shaw), pp. 237‑243.
- Archaeology of Ancient Egypt (Kathryn A. Bard), pp. 210‑212.