Un ritual milenario
Celebrar el cumpleaños es una tradición tan antigua que se pierde en la niebla de los siglos.
En la Biblia aparecen dos fiestas de este tipo: una en honor al faraón y otra al rey Herodes Antipas.
La fiesta de Herodes Antipas
Fue en esta celebración donde Salomé realizó su famosa danza sensual. Impulsada por su madre, Herodías, la joven exigió a su tío‑padrastro, el rey, la cabeza del predicador Juan el Bautista, quien llevaba tiempo preso bajo el mandato de Herodes.
Así, lo que comenzó como un cumpleaños de gala terminó en un desenlace sombrío e injusto.