Historia antigua

El colapso de Wall Street: del yate a la tormenta de nieve

19 de octubre de 1929

El sábado 19 de octubre de 1929, el Secretario de Comercio, Lamont, enfrentaba dificultades para conseguir los 100.000 dólares que el gobierno necesitaba para el mantenimiento del yate Corsair, una donación que el magnate financiero John Pierpont Morgan había ofrecido al Estado. La prensa había anunciado el día anterior que el mercado estaba débil y que el índice de acciones del New York Times había caído siete puntos. En cuestión de horas, 3.488.100 acciones cambiaron de manos y el índice descendió otros 12 puntos. El domingo, la caída del mercado se convirtió en el principal titular, mientras los analistas esperaban una intervención de apoyo.

21 de octubre de 1929

El lunes 21 se perfiló como un día oscuro. Las ventas alcanzaron un pico de 6.091.870 transacciones, generando una ola de preocupación que se extendió a cientos de miles de personas en todo el país, todas siguiendo la evolución del colapso. El ticker mostraba la información con retraso, y la sensación de ruina inminente se apoderaba de los inversores. Cada diez minutos, los precios se imprimían en la cinta y la brecha entre el valor anterior y el registrado se ampliaba visiblemente, incitando a muchos a vender. Sin embargo, al cierre de la jornada, los precios se estabilizaron y el índice del New York Times solo perdió seis puntos.

23 de octubre de 1929

A pesar de las declaraciones tranquilizadoras del profesor Fisher, quien aseguraba que "la especulación solo afecta a una franja marginal del mercado", el martes 23 los sueños de ganancias se transformaron en pérdidas catastróficas. Se negociaron 2.600.000 acciones a precios devastadores y, una hora antes del cierre de Wall Street, el índice cayó de 415 a 384, retrocediendo a los niveles de junio. Para empeorar la situación, una tormenta de nieve interrumpió las comunicaciones en el Medio Oeste. En la tarde y noche, miles de personas decidieron deshacerse de sus acciones mientras aún había tiempo.