Mesopotamia, cuyo nombre proviene del griego y significa “tierra entre ríos”, está atravesada por el Tigris y el Éufrates. Los primeros habitantes, los sumerios, no hablaban griego; siglos después Alejandro Magno conquistó la región y difundió la cultura helénica.
Considerada la cuna de la civilización, Mesopotamia albergó grandes ciudades a orillas de los ríos. A primera vista el territorio parece inhóspito: clima árido, escasas lluvias y veranos muy calurosos. Sin embargo, la escorrentía de nieve de las montañas provocaba inundaciones anuales que depositaban una capa fértil de limo sobre las riberas, creando el fértil Creciente del Oriente Próximo.
Los sumerios fueron los primeros en asentarse permanentemente y fundar una civilización avanzada. Aprendieron agricultura a gran escala, desarrollaron canales, arados y otras tecnologías que les permitieron producir excedentes, construir ciudades, templos y dejar un legado que perdura en la agricultura, el lenguaje, la matemática, la religión y la astronomía.
Orígenes de los asentamientos sumerios
Alrededor de 10 000 años atrás surgieron los primeros pueblos en la zona. Aunque aún practicaban la caza y la recolección, comenzaron a domesticar animales y a cultivar granos. Con el tiempo las comunidades crecieron y la dependencia de la agricultura se hizo mayor.
Los arqueólogos aún no pueden describir con precisión la vida de estos primeros grupos, pero la similitud de diseños en cerámicas y sellos sugiere la aparición de una autoridad administrativa entre 6 000 y 7 000 años atrás.
En Eridu, una de las primeras ciudades, se erigieron templos de adobe alrededor del 5400 a.C. La tradición cuenta que la ciudad fue fundada por los dioses; los escritos sumerios la describen como “el asiento de la realeza”.
Eridu, con aproximadamente 7 400 años, es una de las ciudades más antiguas, aunque no la primera. El yacimiento de Çatalhöyük, al norte del Creciente fértil, data de hace 9 600 años y es el candidato principal a la primera metrópolis del mundo.
Tras Eridu surgieron otras urbes como Ur, Kish y Uruk. En su apogeo, Uruk llegó a albergar alrededor de 80 000 habitantes, convirtiéndose en la mayor ciudad del mundo hace unos 4 800 años.
Primeros estados-ciudad sumerios
Al final del cuarto milenio a.C., Sumer estaba dividida en una decena de estados-ciudad delimitados por canales y marcos de piedra. Cada ciudad giraba en torno a un templo dedicado a su deidad patrona y era gobernada por un sacerdote‑rey (ensi o lugal) que dirigía tanto la administración como los rituales religiosos.
Entre las ciudades más importantes se encontraban:
- Mari
- Agade
- Kish
- Borsipas
- Nippur
- Isin
- Adab
- Shuruppak
- Girsu
- Lagash
- Bad‑Tibira
- Uruk
- Larsa
- Ur
- Eridu
Ciudades menores incluían Sippar, Kutha, Dilbat, Marad, Kisurra, Zabala, Umma, Kisiga, Sky, Hamazi, Eshnunna, Akshak y Zimbir.
Periodo Ubaid
Durante la era Ubaid, Uruk eclipsó a Eridu como centro religioso y comercial. Apareció una cerámica pintada de alta calidad que se difundió por toda Mesopotamia y el Golfo Pérsico. La transición de la cerámica Ubaid a la Uruk se caracteriza por el paso de vasijas pintadas a gran escala producidas en ruedas rápidas, alrededor de 4500 a.C.
Periodo Uruk (4500‑3100 a.C.)
Se establecieron grandes comunidades centradas en templos con administraciones centralizadas, gracias al intenso comercio fluvial. Los sumerios emplearon mano de obra esclava capturada en las tierras altas y fundaron colonias que se extendieron por amplias zonas.
El final del periodo Uruk coincidió con una sequía prolongada (3200‑2900 a.C.) que marcó el fin del Óptimo climático del Holoceno.
Periodo Dinástico Temprano
Las listas reales sumerias mencionan dinastías míticas y reales. El rey Etana de Kish es el primer monarca cuya existencia se corrobora fuera de la tradición; Enmebaragesi, mencionado también en la epopeya de Gilgamesh, es otro ejemplo de rey históricamente verificable.
Innovaciones tecnológicas
Los sumerios transformaron el desierto en oasis mediante innovaciones como el arado. El primer arado apareció alrededor de 3500 a.C.; para 1500 a.C. desarrollaron el arado‑incorporado que permitía sembrar mientras se araba.
Inventaron la escritura cuneiforme, una de las primeras formas de escritura, y contribuyeron al desarrollo del sistema sexagesimal, la medición del tiempo y la literatura, destacando la “Epopeya de Gilgamesh”.
Agricultura y ganadería
El modelo agrícola sumerio se basaba en la irrigación similar a la egipcia. Cultivaban cebada, trigo, lentejas, garbanzos, dátiles, cebollas, ajos, lechugas y mostaza, y criaban ganado, ovejas, cabras y cerdos. Los bueyes eran los principales animales de trabajo, mientras que burros y caballos servían al transporte.
Los sistemas de riego incluían shadufs, canales, diques y reservorios. Los agricultores inundaban los campos y, tras la temporada de inundaciones, drenaban el agua, araban, rastrillaban y sembraban. La salinización del suelo obligó, en el periodo Ur‑III, a cambiar del trigo a la cebada más tolerante a la sal.
Cultura sumeria
Los centros culturales principales eran Eridu (sur) y Nippur (norte). En la religión sumeria, Enlil, señor del cielo, y Enki, dios de la sabiduría y la artesanía, ocupaban lugares prominentes. Los sumerios elaboraron los primeros códigos legales y fomentaron el comercio internacional.
Las mujeres gozaban de ciertos derechos legales, aunque la sociedad seguía dominada por los hombres. La música era esencial; la lira era un instrumento popular en ceremonias y fiestas.
Religión
La religión sumeria era politeísta. Cada ciudad‑estado tenía su deidad protectora y su templo. Los dioses principales incluían a An (cielo) y su consorte Ki (tierra); colectivamente se les llamaba Anunnaki. Creían que los humanos fueron modelados de arcilla para servir a los dioses.
Los templos contaban con un patio con una laguna sagrada (Abzu) y, más tarde, se construyeron ziggurats, enormes plataformas escalonadas que servían como base para los santuarios.
Vestimenta
La economía sumeria exportaba lana y aceite. La lana se usaba para confeccionar mantos y tapices; las mujeres tejían, mientras que los hombres teñían las telas. Tanto hombres como mujeres llevaban el kaunakes, una prenda de piel o tejido con pliegues. La longitud de la falda indicaba la posición social.
Arquitectura
Escasos los recursos de piedra y madera; los edificios se construían con ladrillos de barro cocido. La práctica de demoler y volver a levantar estructuras elevó gradualmente el nivel de las ciudades, protegiéndolas de las inundaciones.
Los ziggurats, plataformas escalonadas, son los monumentos más emblemáticos. Los sumerios también desarrollaron el arco y la bóveda, y emplearon nichos, media columnas y otras técnicas avanzadas en templos y palacios.
Militarismo
No existía un ejército permanente; ante la decisión de los reyes, los hombres libres eran convocados a combatir, armados con arcos, lanzas, hondas, hachas y mazas. Los escudos eran comunes, pero la armadura era rara; los soldados profesionales llevaban cascos de cobre.
En la batalla de Umma contra Lagash (2525 a.C.) se emplearon formaciones de falange, carros tirados por asnos salvajes y armas de bronce, representados en la famosa Estela de los Buitres.
Conclusión
Los sumerios sentaron las bases de la civilización moderna: agricultura intensiva, escritura, leyes, arquitectura y tecnología. Su declive se debió en parte a la sobreexplotación del medio ambiente, pero su legado sigue presente en la cultura y el conocimiento que damos por sentado hoy.