La Primera Guerra Mundial enfrentó a la Triple Alianza (Imperio Alemán, Imperio Austrohúngaro e Italia) contra la Triple Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia, a la que se sumaron Italia y Estados Unidos). El conflicto se estancó en trincheras, dejando a las naciones sumidas en una guerra de desgaste, sobre todo Alemania, que además sufría una profunda crisis económica y escasez. A diferencia de otros países, el territorio alemán no fue invadido, lo que llevó a la población a creer que saldría victoriosa.
1918‑1933
Personajes clave
- Guillermo II
- Maximiliano de Baden
- Philipp Scheidemann
- Paul von Hindenburg
- Erich Ludendorff
- Friedrich Ebert
- Gustav Bauer
- Matthias Erzberger
- Walther von Lüttwitz
- Gustav Noske
- Wolfgang Kapp
- Rosa Luxemburgo
- Karl Liebknecht
- Adolf Hitler
Desarrollo
En julio de 1918 Alemania lanzó su última ofensiva, la segunda batalla del Marne. Sin embargo, el contraataque aliado en Villers‑Cotterêts y la decisiva batalla del 8 de agosto demostraron que la victoria era imposible. El 9 de noviembre, presionado por las masas y por el nuevo canciller, el príncipe Maximiliano de Baden, el káiser Guillermo abdicó. Temiendo una revolución, el líder socialista Philipp Scheidemann proclamó la República desde el balcón del Reichstag, seguido por Karl Liebknecht del Partido Socialdemócrata Independiente (USPD). Así nació la joven República de Weimar, cuyo civil Matthias Erzberger firmó el armisticio en el bosque de Compiègne el 11 de noviembre de 1918.
La derrota resultó incomprensible para gran parte de la población, que alimentó la teoría del “golpe de estado”. Altos dignatarios alemanes, como Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff, la difundieron para exonerar al ejército de la derrota. En este clima de descontento, la República de Weimar se constituyó oficialmente en la Asamblea Constituyente del 19 de enero de 1919, poco después de la sangrienta Semana de Enero. Friedrich Ebert fue elegido presidente y Scheidemann encabezó el primer gobierno. Para muchos alemanes, el nuevo régimen fue responsable del “tratado de la vergüenza” firmado en Versalles el 28 de junio de 1919 bajo el canciller Gustav Bauer.
Al mismo tiempo, la Revolución Rusa inspiró la creación del Partido Comunista Alemán (KPD), que organizó huelgas y consejos obreros. Las milicias de los Freikorps y el ejército, liderados por Walther von Lüttwitz y Gustav Noske, respondieron con violencia, reprimiendo los levantamientos. La República de Weimar quedó marcada por una profunda inestabilidad política (Navidad sangrienta, revuelta de los Spartacus, golpe de Kapp, insurrección del Ruhr, intento de golpe de la cervecería en Múnich, etc.), una crisis económica (hiperinflación) y una persistente impopularidad que nunca logró superar.
Consecuencias
Nacida de la derrota, la República de Weimar se vio desde su inicio atrapada entre revueltas obreras de extrema izquierda y el auge del nacionalismo de derecha, lo que favoreció una polarización bipolar. Condenada antes de haber tenido tiempo de consolidarse, la república sirvió como cuna de los extremos y facilitó la llegada de un poder dictatorial. El 15 de marzo de 1933 Adolf Hitler derrocó el régimen, instaurando el Tercer Reich.