Contexto
En abril de 1809 los imperios francés y austríaco volvieron a enfrentarse. Austria había perdido Dalmacia en 1805, territorio que Napoleón entregó al Reino de Italia. El ejército dálmata, bajo el mando del general Auguste Marmont, permanecía en la región.
Fuerzas en juego
El ejército de Marmont contaba con dos divisiones de infantería, una artillería reforzada con 78 cañones y, curiosamente, sin caballería. Su fuerza total rondaba los 14 000 hombres.
Del lado austríaco, el teniente general Andreas Stoicevics dirigía una brigada de 8 100 soldados. La unidad estaba compuesta mayormente por milicias (Grenz), infantería de guarnición envejecida, cuatro batallones de guardia nacional, algunos voluntarios, una compañía de caballería, ocho cañones ligeros y seis medianos.
Batallas clave
Cruceros del río Zrmanja (26‑30 de abril)
Aunque superados en número y calidad, los austríacos tomaron la iniciativa y lograron infligir 1 200 bajas a los franceses, mientras perdían apenas 250 hombres. No obstante, no pudieron tomar la estratégica ciudad de Kirn (actual Knin) debido a un ataque sorpresivo de los turcos.
Emboscada nocturna (15 de mayo)
El capitán Hrabowski, con 150 guardias de montaña y voluntarios del Cuerpo Libre dálmata, sorprendió a la brigada francesa de Deljon. La acción provocó gran confusión, dejó al menos 100 franceses muertos, 200 prisioneros y un botín considerable.
Batalla de Pribudic (16 de mayo)
Al día siguiente, Marmont lanzó un contraataque con toda su fuerza, obligando a los austríacos a retirarse y causándoles entre 1 000 y 1 200 bajas.
Enfrentamiento en Grasac (17 de mayo)
Los austríacos, bajo el mando del coronel Matías Rembrovic, lucharon con ahínco. A pesar de que los franceses sufrieron mayores pérdidas, los austríacos se vieron obligados a retroceder por estar superados en número.
Río Lika y puente de Gospić (21 de mayo)
Los franceses lograron establecer una cabeza de puente después de una dura pelea. Sus bajas superaron los 1 000 muertos, heridos y capturados, frente a los 764 austríacos.
Batalla de Graz (26 de junio) y la decisiva Bagram (5‑6 de julio)
Graz fue una victoria francesa costosa. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó en la sangrienta batalla de Bagram, que selló el destino de la campaña.
Conclusiones
Resulta notable que una fuerza austríaca, casi dos veces inferior en infantería y muy desfavorecida en artillería y calidad, resistiera al ejército francés durante varios días. Además, combatieron mientras los turcos los atacaban por el sur, y mostraron un valor excepcional al luchar bajo el doble águila de los Habsburgo sin ser austríacos de origen.