Una trampa digna de cuento, una esposa muerta y un apresurado matrimonio sustituto
“Porque abusó de la vida, dejó este mundo con un destino terrible”. Así comentó Traska, un dominico de Cracovia, la muerte de Ana Giedyminówna, primera esposa de Casimiro el Grande. Su fallecimiento, antes de los treinta años, sorprendió al monarca y a la corte, aunque no provocó una gran consternación.
De su matrimonio con la princesa lituana no nació hijo y la reina no gozó del respeto del pueblo. Su muerte fue, en parte, recibida con alivio, pues abrió la puerta a una unión más ventajosa que pudiera asegurar la continuidad dinástica.
Ayuda vecina
En 1339 el rey tenía la mirada puesta en la Rica Ruthenia, territorio adyacente a la Pequeña Polonia. Necesitaba una alianza que le permitiera concentrarse en la campaña oriental, sin distraerse con la búsqueda de una esposa adecuada.
Acudió a su hermana, la poderosa reina de Hungría, Elżbieta Łokietkówna, y pidió su apoyo. Los Luxemburgo, gobernantes de Bohemia y aspirantes al trono imperial, observaban con cautela, esperando el primer tropiezo del rey polaco.
En 1340 llegaron a Cracovia dos príncipes checos con la propuesta de arreglar un matrimonio para Casimiro. El futuro emperador Carlos IV, entonces margrave de Moravia, tenía una hermana viuda, Margarita de Luxemburgo, de edad similar a la de la difunta Aldona, y la consideraron una candidata idónea.
Alianzas peligrosas
Casimiro aceptó la oferta y se dirigió a Praga en 1341. Allí fue recibido por Juan de Luxemburgo, rey de Bohemia, y su hijo, el futuro Carlos IV. La prometida, Margarita, nunca apareció; los anfitriones, en su lugar, le mostraron un documento en latín que el rey no supo leer.
Juan también era analfabeto, y su padre y tío sufrían de graves defectos visuales. Sólo su hijo Carlos, erudito multilingüe, entendía los términos del tratado.
El acuerdo, aunque aparentemente menor, contenía una cláusula crucial: en caso de muerte de la esposa, el rey polaco no podría contraer nuevo matrimonio sin el consentimiento de Carlos.
Un funeral en lugar de una boda
Cuando Casimiro llegó a Praga, Margarita había enfermado gravemente y falleció dos días antes de firmar el tratado. Nadie informó al monarca de antemano, pues no querían arruinar su viaje.
Sin embargo, Carlos mantuvo su palabra y, “para no dejar al hermano polaco sin esposa”, le presentó a una nueva prometida: Adelaida de Hesse, de unos diecisiete años.
Adelaida pertenecía a la casa de Hesse, una dignidad menor dentro del Sacro Imperio. Su padre, Enrique II de Hesse, era un terrateniente sin recursos militares ni influencia política significativa.
Según Jan Długosz, “era más virtuosa que bella”. La falta de atractivo y la escasa dote complicaron el arreglo, pero los luxemburgueses presionaron para cerrar la alianza.
Una boda apresurada y sin contrato escrito
El 29 de septiembre de 1341 la boda tuvo lugar en Poznań; el mismo día Adelaida fue coronada reina de Polonia. No existía un contrato matrimonial formal; los términos se acordaron verbalmente y, posteriormente, de forma sumaria.
El dote acordado fue de 120 000 monedas de plata, una cifra ridícula comparada con la que Casimiro concedería a sus hijas en matrimonios posteriores. Enrique II nunca pagó la dote y desapareció de la escena política.
Tras la boda, Casimiro regaló a su esposa tierras, castillos y una renta anual de 30 000 groszy de plata. Sin embargo, Adelaida resultó estéril y la unión no produjo herederos, lo que selló el destino de la dinastía Piast.
Bibliografía seleccionada
- J. Bieniak, Litterati lay people in the Warsaw trial of 1339, Cultus et cognitio, Varsovia 1976.
- F. Kiryk, The Great King and His Successor, National Publishing Agency 1992.
- J. Klápště, The Czech Lands in Medieval Transformation, Brill, Leiden‑Boston 2012.
- J. Kurtyka, The reborn kingdom. The monarchy of Władysław Łokietek and Casimir the Great, Societas Vistulana, Cracovia 2001.
- J. Wyrozumski, Casimir the Great, Ossolineum, Wrocław 2004.
- S. Singer, Blindness and Therapy in Late Medieval French and Italian Poetry, Boydell & Brewer, Woodbridge 2011.
- B. Śliwiński, Chronicle indiscretions, or the private life of the Piasts, Marpress, Gdańsk 2004.
- J. Śliwiński, The marriages of Casimir the Great, Universidad Pedagógica de Olsztyn 1987.
- E.S. Świeżawski, Esterka and other women of Casimir the Great, en Outlines of critical research on history, historiography and mythology, vol. 3, Varsovia 1894.
- Z. Weygand, The Blind in French Society from the Middle Ages to the Century of Louis Braille, Stanford University Press 2009.