Imagínate: cargado de armas y equipo, escalas un acantilado tan alto como un edificio de diez pisos mientras el enemigo te dispara desde la cima. Sabes que el éxito de la mayor operación de desembarco del mundo y el destino de miles de soldados dependen de ti. ¿Imposible? ¡Sí, pero factible! Pensé q