Historia antigua

35. El auge del nacionalismo en Europa

35. El auge del nacionalismo en Europa

Contexto del siglo XVIII

En el siglo XVIII, los territorios que hoy conocemos como Alemania, Italia y Suiza estaban divididos en monarquías, diócesis y cantones, con regiones autónomas intercaladas. En Europa del Este y Central predominaban monarquías autocráticas y una gran diversidad de pueblos que se identificaban con antiguas tribus. Esta fragmentación impedía que surgiera una identidad colectiva a gran escala; la única lealtad común era la del emperador.

Napoleón y la difusión del nacionalismo

Las invasiones de Napoleón Bonaparte a finales del siglo XVIII despertaron el sentimiento nacionalista en el continente. En Italia, Polonia, Alemania y España, el propio Napoleón transmitió la idea de una "Nueva Era", sembrando la semilla de la unidad nacional.

El nacionalismo europeo en el siglo XIX

El siglo XIX vivió una ola revolucionaria que transformó numerosos estados europeos. Movimientos nacionalistas dieron origen y consolidaron naciones como Alemania, Italia, Rumania, Grecia, Polonia y Bulgaria, y contribuyeron a la lucha contra el colonialismo.

El resurgimiento italiano (Risorgimento)

En Italia, la conciencia nacionalista creció rápidamente. Los italianos percibieron la necesidad de unificar los numerosos Estados de la península, superando identidades locales y tribales, y se inspiraron en la gloriosa historia de la antigua Roma, cuna de arte, ciencia y aprendizaje.

Este proceso, conocido como Risorgimento ("Resurrección"), fue una campaña política y social que duró desde 1814 hasta 1870, culminando con la unificación del país pese a múltiples fracasos y retrocesos.

El Congreso de Viena y la chispa nacionalista

Tras el Congreso de Viena (1814‑1815), organizado por las potencias europeas que se autoproclamaban superpotencias, la idea de un Italia unida comenzó a tomar forma, alimentada por la insatisfacción con el orden conservador impuesto por la restauración.

Poetas y escritores: impulso cultural al nacionalismo

La literatura desempeñó un papel fundamental en la difusión del sentimiento nacional. Poetas y escritores italianos, así como autores extranjeros residentes en Italia, contribuyeron a fortalecer la identidad colectiva.

John Keats (1795‑1821)

El poeta inglés Keats llegó a Roma en busca de inspiración, pero vivió en la pobreza. Murió allí en 1821, a los 26 años, prácticamente desconocido. Tras su muerte, su obra alcanzó fama mundial y sigue siendo estudiada en universidades de todo el mundo.

Percy Bysshe Shelley (1792‑1822)

Shelley, otro de los grandes poetas ingleses del siglo XIX, también se exilió en Italia tras ser expulsado de Oxford por sus ideas radicales. Escribió poemas comprometidos con la libertad, como "La esclavitud", que denuncian la opresión y la explotación del trabajador.

En 1822, Shelley se ahogó frente a la costa italiana, un año después de la muerte de Keats. Ambos poetas, al vivir en la pobreza y rebelarse contra el sistema social de su época, reflejan las difíciles condiciones políticas, económicas y culturales de la Italia del siglo XIX.