¿Qué los impulsó? Un relojero, un ferroviario, un médico, un pianista, un sacerdote… Eran seres humanos como nosotros, pero cometieron crímenes inimaginables. Tan terribles y repugnantes que, hasta hoy, los recordamos con horror, otorgándoles un lugar vergonzoso en la historia. 10. Relojero, pedófi