El olor omnipresente a azufre y cuerpos quemados, los gemidos de los moribundos y el clamor de los que se aferran a la vida. Campanas de iglesia, silbidos de látigos que azotan la carne de los pecadores… ¿Una visión del infierno? No, es un día cualquiera en la vida de un doctor de la peste. La huma